Malditos rubí, sufro teniéndolos; culpa de la angustia de perderlos, manos impacientes recorren mi cuerpo, sublimes hojas recorren las calles, el viento impulsor el agua cayendo en un cielo invernal y tu observándome como si jamás lo hubieses hecho, admiro cada centímetro de ti, y muero teniéndote esta noche. Sonidos extravagantes, pasión disimulada, ahora a flor de piel, solo tú y yo, unidos.
Soñolientos, descansando el uno en el otro, con ansias de lo próximo, con ansias de vida unida, de vida plena, y yo con ansias de tenerte entre mis brazos una y otra vez, mas tiempo falta y lento pasa.
Miedo corre por tus venas y miedo aún más por la mías, fugitivos, presos de culpa; presos de placer, presos del amor. Aún las hojas puedo percibir, el viento sopla con fervorosidad y aún tus manos me aman locamente con ellas tus rojos rubí en forma de besos, tu cuerpo…
Escondidos, por temor a opresores mas felices, caricias que parecen eternas, fugaces, intensas; oh tan mío eres, y yo más tuya soy amor mío, mujer tuya soy niña impaciente alienada, inconciente por tu causa, dueño mío. Te observo, mas en ti solo veo perfección, te juro amor eterno anhelando con fervor cumplir.
Amor mío niña soy, sin embargo, tuya mil veces tómame en tus brazos jamás suéltame jamás déjame, ámame locamente como esta noche en que el viento como nu8nca sopló y la lluvia adornó de sonidos nuestro albergue, nuestro nido. Ahora figura paciente, mi cuerpo te añora, mi mente te llama y mi alma, mi alma te ama como el primer día.
C.J.M.N
C.J.M.N
No hay comentarios:
Publicar un comentario